Saluda del Ilmo. Sr. Alcalde


D. Francisco Ruiz Giráldez

El alcalde trasladó a Demarcación de Costas la necesidad de conseguir respuestas para el monumento natural

El movimiento de la Duna de Valdevaqueros en dirección oeste provoca una invasión de la vía CA 2325, que es el acceso al poblado de Paloma Baja. El desplazamiento es constante, lo que obliga a la retirada continua de la arena para evitar dejar incomunicados a los vecinos.

El Ayuntamiento ha tenido que dar respuestas puntuales a esta situación, tanto en verano como en invierno y en cada época con circunstancias añadidas de diferente índole. El tránsito de turistas por esta zona hace que la incomunicación con el poblado, ahora en verano, sea insostenible. En invierno, por ejemplo, padres y tutores han mostrado sus quejas en momentos de la escolarización.

El alcalde de Tarifa ha trasladado la problemática a la Demarcación de Costas Occidental, solicitando un estudio técnico exhaustivo sobre el estado de este gran monumento natural que, en añadido, pierde volumen y belleza. No sólo esto, existe una complicación económica que se une a las anteriores. Y es que, la duna de Valdevaqueros supone costes añadidos a las administraciones que, de manera constante, tienen que proceder a la retirada de la arena.

Juan Andrés Gil García busca soluciones definitivas o “por lo menos a largo plazo”, así lo ha explicado recientemente cuando no ha dejado de mostrarse preocupado por los “accidentes que en la actualidad podrían darse en este lugar tan transitado por turistas y por niños”. Y es que, el gobierno local tiene claro que esta duna natural bien merece un tratamiento acorde a su valor paisajístico y natural.

Se ha anunciado que en unos dos meses se dispondrá de estudios técnicos que podrían desvelar alternativas a las actuaciones que hasta la fecha “no han servido de mucho, porque el problema ha estado mal abordado”, señaló el primer edil tarifeño.

Las conversaciones entre el alcalde de Tarifa y responsables de la referida Demarcación de Costas en Cádiz han contado con un carácter de urgencia. No en vano, la arena de la duna, actualmente, invade más de trescientos metros de la referida vía de acceso habitual.