TEMA 4: EL ISLAM
1.- EL ISLAM. SU DOCTRINA Y EXPANSIÓN.
En el siglo VII surge desde Arabia una importante civilización que llegó a integrar los territorios comprendidos desde la India hasta la Península Ibérica. No sólo dio origen a una religión sino que llegó a influir en el desarrollo de Occidente, provocando importantes cambios en diversos aspectos de su evolución histórica.
La Península Arábiga está ocupada en su mayor parte por estepas y desiertos, los ríos son casi inexistentes y solamente una red de oasis favorece la supervivencia de viajeros y grupos nómadas que lo habitan.
Éstos constituyen el grueso de la población de Arabia, ocupando ls zonas más extensas. Estaban organizados en clanes y tribus y su actividad fundamental era la cría de camellos, ovejas, etc.
En el litoral del Mar Rojo, existían algunas zonas agrícolas pero su importancia fundamental estribaba en ser lugar de tránsito de las caravanas de comerciantes que se dirigían desde el sur. La Meca, llegó a convertirse en el centro más importante de afluencia de las rutas caravaneras.
Hacia el siglo VII, la Península Arábiga constituía una zona de intensa división y rivalidad.Mahoma nació en la Meca hacia el 570. Dedicado al comercio viaja y conoce distintos lugares y religiones. En el 622 se produce la Hégira, huida de Mahoma a la ciudad de Medina. La rivalidad de esta ciudad con la Meca le ofrece la posibilidad de unir su condición de profeta con la de jefe militar y civil. De Medina surge la primera organización estatal musulmana: la Umma.
Uno de los principios de esta organización era la guerra santa contra los infieles. Otro de los principios era la prohibición de la lucha entre los musulmanes.
Mahoma consiguió unificar a los árabes en una religión y un Estado. Su muerte puso en peligro esta unidad. A la muerte de Mahoma le suceden:
• Los califas electivos: Durante el período de estos se consolida la unidad árabe, se produce la primera fase de expansión y se sientan las bases de organización del Imperio islámico.
La conquista se dirige hacia el norte y el este: contra Persia, Bizancio, Egipto etc.
El Imperio se organiza en un Estado teocrático, centralizado desde la capital y dirigido por el califa, sucesor o representante del Profeta, que concentra el poder político y religioso. El Imperio se divide en provincias regidas por gobernadores (emires). Estos, nombrados por el califa, concentran el poder militar y civil de las provincias.
• Dinastía Omeya: Con esta dinastía se termina con el sistema de elección y se establece el califato hereditario. La capital se traslada a Damasco. Durante esta época el Imperio Islámico alcanza su máxima expansión. A lo largo de esta dinastía arraigan las tendencias ideológicas como formas de oposición al poder califal. Las sectas religiosas tomaron carácter político-social. Destaca la de los shiitas, partidarios de Alí, que sostienen que la dirección califal debía estar en manos de individuos que estuvieran ligados a la familia del Profeta; los sunnitas, inspirados en la aceptación de la Sunna (hechos o experiencias religiosas aceptados como enseñanza religiosa), sostenían que el califa debería ser elegido por representantes de todos los creyentes; los jariyíes, representaban a los musulmanes no árabes, marginados en la organización político-administrativa.
• Dinastía Abbasida: Abul-Abbas, miembro de la familia Abbasida, descendiente de los familiares del Profeta, encauza y dirige gran parte de la oposición contra los Omeyas. Con los abbasidas termina la supremacía árabe en la organización del Imperio, se traslada la capital a Bagdad y el elemento persa controla mayoritariamente la dirección del Islam. Poco a poco, el califa va perdiendo poder político real frente a la creciente autonomía de regiones y provincias, quedando prácticamente convertido en un representante religioso.
Los árabes no tenían ninguna tradición de organización política; se basaron fundamentalmente en las formas existentes en cada una de las regiones o estados que conquistaban. Las diferencias ideológicas o religiosas se convertirán en un poderoso factor de disgregación política.
A partir del siglo XI se intensifica el proceso de separación de las provincias, en la que los gobernadores implantarán dinastías independientes. La presión de los turcos acabará con el poder de la dinastía abbasida. A partir de este momento no se puede hablar de un Imperio islámico pero sí de una cultura islámica.
2.- LA MEZQUITA Y SUS PARTES.
La arquitectura islámica nace en Siria bajo la influencia bizantina. Una de sus características es el gusto por lo decorativo. La decoración árabe tiene una gran influencia bizantina reduciéndose fundamentalmente a los temas vegetales (atauriques) y geométricos (lacería). Emplean colores muy vivos y entre los materiales preferidos hay que destacar la cerámica vidriada y la madera.
La mezquita es el monumento más importante de la arquitectura islámica. Es el lugar destinado a la oración. Sus partes fundamentales son. En primer lugar un gran patio abierto con arquerías, en el que se levanta el alminar o minarete. A continuación se accede a la sala de oración cubierta, cuyo muro del fondo o quibla siempre está dirigido hacia la Meca. En el centro de la quibla se encuentra el mihrab o sancta-santorum, capilla pequeña muy decorada. En sus inmediaciones se encuentra la maxura (lugar destinado al soberano) y el púlpito o mimbar. El conjunto arquitectónico es de planta rectangular.
3.- GRANDES MANIFESTACIONES DEL ARTE HISPANO-MUSULMÁN: CÓRDOBA, SEVILLA Y GRANADA.
Dentro del arte islámico occidental, el hispanomusulmán es quizás el más representativo. Se distinguen n él tres etapas: la cordobesa, la de los reinos de taifas almorávide y almohade y la granadina o nazarí.
3.a.- Córdoba.
Durante los primeros tiempos, la arquitectura de Al-andaluz estuvo muy marcada por la influencia de elementos autóctonos. Comienza utilizando el muro a tizón de origen romano. En la época del califato, introducen algunas variantes como la de colocar varios sillares transversales seguidos.
En cuanto a la columna, en un principio se limitan a utilizar los capiteles de monumentos romanos o visigodos. A partir del siglo X, desde la época califal, los construyen en dos estilos basados en el orden corintio o n el compuesto. Uno decorado con hojas lisas y muy regulares y el otro, con decoración vegetal de influencia bizantina.
El arco típico hispanomusulmán es el de herradura de herencia visigoda. También es característica la especial disposición de las dovelas o piezas que componen en arco. Las dovelas adquieren una gran vistosidad gracias a la decoración que utiliza a veces la bicromía, alternando dos colores (blanco y rojo), o bien, combinando una lisa con otra decorada.
En la época califal, aparece el arco de herradura apuntado y el arco con lóbulos.
La decoración por excelencia del estilo cordobés es el ataurique : composición vegetal con hojas arqueadas. En menor medida utilizan también la decoración geométrica.
La obra cumbre del período cordobés es la mezquita de Córdoba. Al parecer su construcción se inicia sobre la base de la catedral hispanocristiana de San Vicente. Abderramán I construye sobre esa planta la parte más primitiva cercana al patio. Posteriormente será ampliada por Abderramán II, califa al que se le debe la construcción de la arquería que da al patio y la torre o minarete. Alhaquém II se vio obligado a prolongar la mezquita y lo hace hacia el sur llevando la quibla hasta el río. Finalmente Almanzor decide ampliarlo a lo ancho construyendo ocho naves más al este.
Las arquerías son de tipo visigodo pero representan la novedad de utilizar dos soportes superpuestos: en primer lugar, columnas de las que parten arcos de herradura que sirven de tirante y evitan que estos soportes se quiebren por el peso; en segundo lugar, sobre las columnas se colocan pilares que soportan arcos de medio punto sobre los que descansa la techumbre.
Las novedades más interesantes corresponden a la época de Alhaquem II. A este califa se debe la decoración de la nave central, del mihrab y de la maxura.
La otra novedad introducida por los arquitectos de Alhaquem es la bóveda de nervios gruesos apoyados en la cornisa
3.b.- Sevilla.
Durante los siglos XI y XII se produce la penetración en España de musulmanes guerreros procedentes del norte de Africa, para contener el avance de los cristianos del norte. Son los almorávides y almohades.
El estilo sobrio y austero de los almorávides y almohades representa un paréntesis en la línea barroca del estilo taifa.
El estilo almohade, evolución del almorávide presenta las siguientes características. Introducen el pilar, prácticamente en sustitución de la columna, los capiteles presentan una originan decoración, los arcos más usados son el de herradura apuntado y el lobulado. En la decoración se generaliza la red de rombos. Se empieza a utilizar los lazos y los mocárabes así como los temas geométricos. Monumentos almohades son la Giralda y la Torre del Oro sevillanas.
La Giralda es el alminar de la Gran Mezquita de Sevilla construida en el siglo XII por los almohades. La originalidad de la Giralda radica en su decoración: cada uno de los frentes tiene en el centro una fila de ventanas de arcos entrelazados. De su interior cabe destacar la rampa, en lugar de escalera, por la que se accede a la parte superior.
La Torre del Oro es una fortificación que vigilaba la entrada de Sevilla por el río. Esta torre se unía directamente con el Alcázar por medio de un pasadizo y un muro. Tiene planta dodecagonal y una escalera interior que conduce a la parte más alta. Al parecer estaba decorada en su exterior con azulejos dorados, lo que justificaría el nombre actual.
3.c.- Granada.
Tras las conquistas andaluzas de Fernando III en la segunda mitad del siglo XIII, se crea el reino nazarí e Granada. Con él se inicia un nuevo período del arte hispanomusulmán, que alcanzará su máximo esplendor en el siglo XIV.
El abarrocamiento y el lujo decorativo alcanzan sus más altas cotas: los muros se recubren prácticamente en su totalidad por yeserías y azulejos.
Se vuelve a la utilización de la columna de fuste fino. Los arcos más utilizados son los de herradura apuntada. En decoración hay que destacar el profuso uso de la lacería. Por último hay que destacar la abundantísima decoración epigráfica que suele presentarse en paneles rectangulares.
La Alhambra es el conjunto monumental más representativo del arete granadito, mandado a construir por Mohamed I.
El núcleo central de esta palacio-fortaleza no se construye hasta el siglo XIV , y está compuesto por el Cuarto de Comares y el Cuarto de los Leones.
El Cuarto de Comares , llamado así por sus vidrieras de colores o comaría fue construido en tiempos de Yusuf I y consta de dos patios el de Maxuar y el de la Alberca o patio de los Arrayanes.
El Maxuar es más pequeña y estaba destinado a la administración de justicia.
El patio de la Alberca o de los Arrayanes es de forma rectangular, con un estanque en el centro sobre columnas cyos arcos son los típicos granadinos decorados con yeserías de arcos entrelazados. Al fondo del patio se halla el Salón del Trono o de Comares en el interior de la torre.
El Patio de los Leones es la segunda ala del palacio. Fue construido ya en época de Mohamed V y consta de un gran patio con fuente central sostenida por rústicos leones. Esta rodeado de pórticos por sus cuatro lados.






